domingo, 25 de enero de 2009


Rosario, dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.
Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación,
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.

Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones,
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.
Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.

Buitrago ha sido testigo
de la condición de rayo
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!

Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres,
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores.

No quisiera hacer mitificaciones ni tanpoco falsos elogios, pero he de decir que he elegido este poema entre muchos otros por la fuerza y ilusión que me transmite, este concretamente, y no otro, este, que trata sobre una mujer guerrillera, Rosario la dinamitera; personalmente me gusta la poseía revolucionaria, toda la que trate de el pueblo y sus ansias de lucha y libertad, todos y cada uno de ellos están destinados a su liberación y han decidido luchar por ella, aunque esa misma lucha suponga la muerte. Ese espíritu, es el verdadero espíritu guerrillero que este poema me transmite, el de la valentía, las ganas, la ilusión y sobretodo la rebeldía.
Para mi, ser joven y no ser revolucionario, en el sentido mas profundo de la propia palabra, es una completa contradicción. este poema de Miguel Hernández, es de su obra “viento del pueblo” , una obra que constituye una clara lucha de ideas. Miguel personalmente es un autor al que admiro mucho, y me llena en todos y cada uno de los fragmentos de sus poema. Parece que en cada poema, el quería escribir su propia historia, y identificarse con el pueblo al que pertenece. Aunque muchos críticos, u/o profesores no lo consideren así, para mi este pastor de cabras, de Orihuela, es un autentico revolucionario que parecía sentir un imparable y sincero deseo de morir por los suyos. Bien lo dijo el Che, “el revolucionario esta movido por grandes sentimientos de amor” y noi cabe duda existencial ni transcendental de que Miguel escribía cada uno de sus poemas con un gran amor. Hacia su pueblo, hacia su gente, hacia el mundo, hacia la libertad, la solidaridad… hacia todos aquellos valores que hoy parecen haber sido sepultados bajo tierra.
Pero caracterizando este poema asi, os preguntareis quizá que porque este y no otro. Pues bien, he de reconocer mi fustracion al leer mil poemas entre los que elegir, como Berltolt Brech, Jose Martí, Antonio Machado… los cuales para mi son grandes poetas, y a los que suelo dedicarles mas de algun momentillo libre. Pero ninguno de ellos, ninguno de esos grandes y revolucionarios poemas que he leído he visto presencia alguna de la mujer, o de la persona, en genero neutro. El hombre, el trabajador, el campesino… y la mujer¿?, la trabajadora¿?, la campesina¿?… Es que no existen¿? El único autor que he encontrado, en el que en una obra revolucionaria como “Viento del pueblo” habla de una mujer o de su presencia en la propia resistencia gerrillera indiscutiblemente justa es Miguel Hernandez. Aparte del poema a rosario, tanbien estaba uno dedicado a la pasionaria. Esto me ha llevado también a elegir este poema.

Nosotras también podemos ser y somos, guerrilleras, luchadoras, solidarias, curiosas, creativas, intelectuales, ocurrentes, imaginativas, justas, soñadoras e idealistas. tenemos conocimiento y capacidad de actuar. Podemos ser todo eso y mucho más; todo lo que nos propongamos por delante, aunque hoy en día se siga utilizando la expresión de “el hombre evoluciono del mono...”. Quisiera hacer una mención especial a todas aquellas mujeres y personas tanbien, que bombardeadas por mensajes negativos y derrotistas han conseguido lograr sus objetivos y demostrar que ell@s también sienten esas mismas ansias revolucionarias. Un elogio pues a Miguel, y una de mis más sinceras sonrisas a todas aquellas que fuera de los estereotipos y críticas materialistas han sabido crear su propia revolución interna y transmitirla al resto del mundo. Nosotras también somos guerrilleras.

María Sánchez

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