domingo, 25 de enero de 2009

Pablo Neruda


Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más
y más.



He elegido este poema de Pablo Neruda por la manera en el que expresa sus sentimientos hacia la mujer amada. Es tanto su amor por ella que desearía haber sido su hijo para poder haber estado dentro de ella, alimentarse de ella, por sentir que esta hecho de ella.

Me parece uno de los poemas con más sentimiento que he leído, la declaración más bonita que un hombre puede hacer a una mujer. Me pongo en el lugar de la amada e igual por eso me gusta tanto, toda mujer sueña con que un hombre le diga estos sentimientos que siente hacia ella. Que le diga que le ama tanto que ni la muerte se interpondrá entre ellos porque hasta después de morir seguirá amándola como el primer día e incluso mas.

El poeta sabe lo importante que es para la mujer un hijo y por eso juega con ello. Sabe que un hijo lo es todo y la mujer le da todo su amor a su niño por eso el hubiera sido su hijo porque solo de esa manera una mujer da todo el amor que tiene para dar. Por eso compara el amor de una mujer hacia su hijo con el suyo a su amada, porque entonces la mujer sabrá todo el amor que el tiene para darle.

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