miércoles, 4 de febrero de 2009

Neruda



prueba de youtube

domingo, 25 de enero de 2009


Rosario, dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.
Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación,
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.

Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones,
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.
Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.

Buitrago ha sido testigo
de la condición de rayo
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!

Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres,
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores.

No quisiera hacer mitificaciones ni tanpoco falsos elogios, pero he de decir que he elegido este poema entre muchos otros por la fuerza y ilusión que me transmite, este concretamente, y no otro, este, que trata sobre una mujer guerrillera, Rosario la dinamitera; personalmente me gusta la poseía revolucionaria, toda la que trate de el pueblo y sus ansias de lucha y libertad, todos y cada uno de ellos están destinados a su liberación y han decidido luchar por ella, aunque esa misma lucha suponga la muerte. Ese espíritu, es el verdadero espíritu guerrillero que este poema me transmite, el de la valentía, las ganas, la ilusión y sobretodo la rebeldía.
Para mi, ser joven y no ser revolucionario, en el sentido mas profundo de la propia palabra, es una completa contradicción. este poema de Miguel Hernández, es de su obra “viento del pueblo” , una obra que constituye una clara lucha de ideas. Miguel personalmente es un autor al que admiro mucho, y me llena en todos y cada uno de los fragmentos de sus poema. Parece que en cada poema, el quería escribir su propia historia, y identificarse con el pueblo al que pertenece. Aunque muchos críticos, u/o profesores no lo consideren así, para mi este pastor de cabras, de Orihuela, es un autentico revolucionario que parecía sentir un imparable y sincero deseo de morir por los suyos. Bien lo dijo el Che, “el revolucionario esta movido por grandes sentimientos de amor” y noi cabe duda existencial ni transcendental de que Miguel escribía cada uno de sus poemas con un gran amor. Hacia su pueblo, hacia su gente, hacia el mundo, hacia la libertad, la solidaridad… hacia todos aquellos valores que hoy parecen haber sido sepultados bajo tierra.
Pero caracterizando este poema asi, os preguntareis quizá que porque este y no otro. Pues bien, he de reconocer mi fustracion al leer mil poemas entre los que elegir, como Berltolt Brech, Jose Martí, Antonio Machado… los cuales para mi son grandes poetas, y a los que suelo dedicarles mas de algun momentillo libre. Pero ninguno de ellos, ninguno de esos grandes y revolucionarios poemas que he leído he visto presencia alguna de la mujer, o de la persona, en genero neutro. El hombre, el trabajador, el campesino… y la mujer¿?, la trabajadora¿?, la campesina¿?… Es que no existen¿? El único autor que he encontrado, en el que en una obra revolucionaria como “Viento del pueblo” habla de una mujer o de su presencia en la propia resistencia gerrillera indiscutiblemente justa es Miguel Hernandez. Aparte del poema a rosario, tanbien estaba uno dedicado a la pasionaria. Esto me ha llevado también a elegir este poema.

Nosotras también podemos ser y somos, guerrilleras, luchadoras, solidarias, curiosas, creativas, intelectuales, ocurrentes, imaginativas, justas, soñadoras e idealistas. tenemos conocimiento y capacidad de actuar. Podemos ser todo eso y mucho más; todo lo que nos propongamos por delante, aunque hoy en día se siga utilizando la expresión de “el hombre evoluciono del mono...”. Quisiera hacer una mención especial a todas aquellas mujeres y personas tanbien, que bombardeadas por mensajes negativos y derrotistas han conseguido lograr sus objetivos y demostrar que ell@s también sienten esas mismas ansias revolucionarias. Un elogio pues a Miguel, y una de mis más sinceras sonrisas a todas aquellas que fuera de los estereotipos y críticas materialistas han sabido crear su propia revolución interna y transmitirla al resto del mundo. Nosotras también somos guerrilleras.

María Sánchez

Pablo Neruda


Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más
y más.



He elegido este poema de Pablo Neruda por la manera en el que expresa sus sentimientos hacia la mujer amada. Es tanto su amor por ella que desearía haber sido su hijo para poder haber estado dentro de ella, alimentarse de ella, por sentir que esta hecho de ella.

Me parece uno de los poemas con más sentimiento que he leído, la declaración más bonita que un hombre puede hacer a una mujer. Me pongo en el lugar de la amada e igual por eso me gusta tanto, toda mujer sueña con que un hombre le diga estos sentimientos que siente hacia ella. Que le diga que le ama tanto que ni la muerte se interpondrá entre ellos porque hasta después de morir seguirá amándola como el primer día e incluso mas.

El poeta sabe lo importante que es para la mujer un hijo y por eso juega con ello. Sabe que un hijo lo es todo y la mujer le da todo su amor a su niño por eso el hubiera sido su hijo porque solo de esa manera una mujer da todo el amor que tiene para dar. Por eso compara el amor de una mujer hacia su hijo con el suyo a su amada, porque entonces la mujer sabrá todo el amor que el tiene para darle.

domingo, 11 de enero de 2009

Miguel Hernández: "Elegía primera"


ELEGÍA PRIMERA

A Federico García Lorca, poeta.
Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas,
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanzas,
y llueve sal, y esparce calaveras.

Verdura de las eras,
¿qué tiempo prevalece la alegría?
El sol pudre la sangre, la cubre de asechanzas
y hace brotar la sombra más sombría.

El dolor y su manto
vienen una vez más a nuestro encuentro.
Y una vez más al callejón del llanto
lluviosamente entro.

Siempre me veo dentro
de esta sombra de acíbar revocada,
amasada con ojos y bordones,
que un candil de agonía tiene puesto a la entrada
y un rabioso collar de corazones.

Llorar dentro de un pozo,
en la misma raíz desconsolada
del agua, del sollozo,
del corazón quisiera:
donde nadie me viera la voz ni la mirada,
ni restos de mis lágrimas me viera.

Entro despacio, se me cae la frente
despacio, el corazón se me desgarra
despacio, y despaciosa y negramente
vuelvo a llorar al pie de una guitarra.

Entre todos los muertos de elegía,
sin olvidar el eco de ninguno,
por haber resonado más en el alma mía,
la mano de mi llanto escoge uno.

Federico García
hasta ayer se llamó: polvo se llama.
Ayer tuvo un espacio bajo el día
que hoy el hoyo le da bajo la grama.

¡Tanto fue! ¡Tanto fuiste y ya no eres!
Tu agitada alegría,
que agitaba columnas y alfileres,
de tus dientes arrancas y sacudes,
y ya te pones triste, y sólo quieres
ya el paraíso de los ataúdes.

Vestido de esqueleto,
durmiéndote de plomo,
de indiferencia armado y de respeto,
te veo entre tus cejas si me asomo.

Se ha llevado tu vida de palomo,
que ceñía de espuma
y de arrullos el cielo y las ventanas,
como un raudal de pluma
el viento que se lleva las semanas.

Primo de las manzanas,
no podrá con tu savia la carcoma,
no podrá con tu muerte la lengua del gusano,
y para dar salud fiera a su poma
elegirá tus huesos el manzano.

Cegado el manantial de tu saliva,
hijo de la paloma,
nieto del ruiseñor y de la oliva:
serás, mientras la tierra vaya y vuelva,
esposo siempre de la siempreviva,
estiércol padre de la madreselva.

¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla,
pero qué injustamente arrebatada!
No sabe andar despacio, y acuchilla
cuando menos se espera su turbia cuchillada.

Tú, el más firme edificio, destruido,
tú, el gavilán más alto, desplomado,
tú, el más grande rugido,
callado, y más callado, y más callado.

Caiga tu alegre sangre de granado,
como un derrumbamiento de martillos feroces,
sobre quien te detuvo mortalmente.
Salivazos y hoces
caigan sobre la mancha de su frente.

Muere un poeta y la creación se siente
herida y moribunda en las entrañas.
Un cósmico temblor de escalofríos
mueve temiblemente las montañas,
un resplandor de muerte la matriz de los ríos.

Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos,
veo un bosque de ojos nunca enjutos,
avenidas de lágrimas y mantos:
y en torbellinos de hojas y de vientos,
lutos tras otros lutos y otros lutos,
llantos tras otros llantos y otros llantos.

No aventarán, no arrastrarán tus huesos,
volcán de arrope, trueno de panales,
poeta entretejido, dulce, amargo,
que el calor de los besos
sentiste, entre dos largas hileras de puñales,
largo amor, muerte larga, fuego largo.

Por hacer a tu muerte compañía,
vienen poblando todos los rincones
del cielo y de la tierra bandadas de armonía,
relámpagos de azules vibraciones.
Crótalos granizados a montones,
batallones de flautas, panderos y gitanos,
ráfagas de abejorros y violines,
tormentas de guitarras y pianos,
irrupciones de trompas y clarines.

Pero el silencio puede más que tanto instrumento.

Silencioso, desierto, polvoriento
que la muerte desierta,
parece que tu lengua, que tu aliento,
los ha cerrado el golpe de una puerta.

Como si paseara con tu sombra,
paseo con la mía
por una tierra que el silencio alfombra,
que el ciprés apetece más sombría.

Rodea mi garganta tu agonía
como un hierro de horca
y pruebo una bebida funeraria.
Tú sabes, Federico García Lorca,
que soy de los que gozan una muerte diaria.

En la guerra se cometen muchas atrocidades: asesinar a sangre fría ante un paredón a gente de diferente ideología, asesinar civiles…por eso he elegido este poema por que nos habla del fusilamiento de un poeta a manos de los franquistas en la guerra civil española, solo por que Garcia Lorca no era de su misma ideología. En esta imagen vemos que este fusilamiento tuvo mucha repercusión en la sociedad de aquella época por que era un personaje conocido, pero esto le ocurrió a muchas personas desconocidas para la gran mayoría; pero que tendrían una mujer, hijos, nietos, amigos…Y todavía muchos de esos no saben donde están enterrados sus familiares, pueden estar en cualquier lugar de España; en alguna fosa común con mucha otra gente que corrió la misma suerte que Lorca.
Beñat Otsoa Eribeko Uriarte

Meira Delmar: "Desvelo"


A la hora del alba cuando el sueño
me abandona,
recorro los momentos
de nuestro amor, en busca
de los rostros de entonces,
los sueños, las palabras.

Todo en vano.

Nos fue borrando el tiempo,
sus implacables manos,
deshaciendo los cuerpos para sólo
dejarnos, viva llama, que no cesa
de arder en el vacío.


Olga Chams Eljach, la cual se hace llamar Meira Delmar desde que algunas revistas cubanas publicaran sus primeros poemas, es una poeta colombiana nacida en Barranquilla en 1921.

Hizo estudios en su ciudad natal, en el conservatorio Pedro Biava, en el cual fue luego profesora de Historia del Arte y Literatura (materias que ella cursó en Roma).


Después de una búsqueda algo larga, me tope con este poema de Meira Delmar. He dejado pasar los días pensando en cual será la razón de haber elegido este poema y me he dado cuenta de que exactamente no tengo una razón clara para decir el porque, solo se que al leerlo me hizo sentir algo que me convencido.


En esta edad en la que nosotros estamos cualquier pequeño problema ya lo vemos como si el mundo se nos fuera a caer encima y más cuando son temas amorosos. Hemos tenido problemas de amores imposibles… relaciones rotas etc. Y siempre quedan esos recuerdos “viva llama, que no cesa de arder en el vacío” como bien dice Meira, recuerdos que son inolvidables, y a veces algo tristes ya que ahora tenemos que prescindir de ellos, pero siempre te ponen una sonrisa en la cara. Aun así todos estamos rodeados de esos amigos en los que nos podemos apoyar y seguir adelante… ya que todo no se acaba por un mal momento y tenemos mucho por vivir. ¿No creéis?

Oihane Uriarte Uriarte 2.B